A partir de los años 90 se empieza a hablar de Inteligencia Emocional. Surge en el contexto del modelo de las inteligencias múltiples -ya no hay una sola inteligencia, sino muchas- de Gardner, y se populariza a raíz del best-seller de Daniel Goleman, Inteligencia Emocional (1995).
A España nos llega de la mano de Rafael Bisquerra, autor de libros como Inteligencia Emocional en Educación (2015), quien propone un modelo de Inteligencia Emocional basado en competencias. Este modelo, que goza de una gran aceptación en el mundo de la psicología, será nuestro punto de partida para los Seminarios de Educación Emocional con Programación Neurolingüística (PNL), complementándose con la revisión más actual de Roberto Aguado (2017), las aportaciones de la Programación Neurolingüística (PNL) y nuestra experiencia propia como coach y promotor en el Campamento Emociónate (2018).
La Inteligencia Emocional es, en nuestras palabras, la competencia que nos permite actuar emocionalmente de manera adecuada en cada situación, siendo capaces de identificar nuestras emociones y las de los demás, comprender su función, expresarlas con asertividad, cambiarlas en el momento en que no sean adecuadas, hacernos dueños de ellas y ser capaces de entender cómo se forman los conflictos para poder resolverlos y que de nuestra manera de interpretar los hechos depende nuestro sentimiento de bienestar.
El Coaching Educativo define una relación de acompañamiento que se realiza por medio de la conversación motivacional, basada en el diálogo y en las preguntas abiertas, además de un entrenamiento emocional para conseguir que nuestros alumnos se sientan capaces de lograr sus objetivos y superar sus límites. ¿Qué es la enseñanza, sino facilitar a los alumnos que usen sus alas para que vuelen adonde decidan?
La Programación Neurolingüística es un modelo de comunicación que concibe nuestra mente como un gran ordenador biológico regido por el sistema nervioso en el cual programamos creencias tanto motivadoras como limitantes. Cualquier programa puede ser cambiado si sabes cómo hacerlo.
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